Del cordón al clon, todo por mantener el sillón (real)
Menuda escandalera se está montando con lo del cordón umbilical de
Ya, ¿y de qué se extrañan? ¿a santo de qué viene ahora todo este rasgamiento de vestiduras? Tenemos lo que nos merecemos: si nuestro sistema político se sustenta en los genes, y no en la política, es absolutamente lógico que se preserve por todos los medios posibles esa cadena genética, pasando si hace falta por encima de las propias leyes y normas de nuestro estado.
Todo lo demás es fijarse en lo sucia que está la uña del dedo que nos señala a la luna, porque aquí lo que sucede de verdad es que esto del “cordón” no es más que la última y más moderna expresión de lo que significa una monarquía: poner fuera de la ley y del control público a una persona y a sus descendientes, sólo por el hecho de serlo.
Lo que me extraña es que, con lo que va avanzando la tecnología nuestros reyes no hayan pensado ya en otras fórmulas más moderna para asegurar la dinastía; mucha gente dice que no es monárquica, que es “juancarlista”, y hasta se vaticina la desaparición de la monarquía tras la desaparición de Juancar… pues esto tiene una solución fácil, en la línea de las últimas tecnologías: la CLONACION… ¡claro hombre, cómo no se les ha ocurrido! Si la gente es “juancarlista”, que reine para siempre Juancar: hacemos clones y los vamos poniendo a medida que se van “gastando”
No se rían, porque yo no le veo la diferencia a hacerlo así o a que quien le sustituya sea por cojones su hijo… en fin, al tiempo…

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